Servicios audiovisuales que humanizan tu negocio

Las personas que forman una empresa y los públicos que la viven a través de sus productos o servicios lo hacen de una forma especial, única. Eso es lo que debe transmitir un vídeo corporativo. Porque la historia de tu marca no la creas tú: la hacen todos aquellos que la piensan, que opinan sobre ella, que la viven. Todos esos puntos de vista, llenos de emociones, sentimientos y razones, crean la diferencia.
Suena aburrido, ¿verdad? Acaba con el mito de que todo lo que suena a industrial es cansino. Más allá de procesos e instalaciones, existen las emociones de los que contribuyen a que un negocio funcione. Muéstrate humano. Detrás de cualquier industria, de eso que se llama en el mundillo BTB (Business To Bussines) hay personas que tienen ilusiones, hobbies, valores… La fuerza interior de cada una de ellas, unida a su especialización y profesionalidad, es lo que hace que todo funcione.
No solo tenemos que estar “guapos”, sino transmitir la ilusión de eso nuevo que ofrecemos al mundo. Puede ser un nuevo producto, la inauguración de un local, de un restaurante, de un servicio, la presentación de un libro… Cualquier lanzamiento es una muestra de la creatividad de un negocio o de una marca. Y eso es una muestra de querer hacer un cambio en la vida de las personas. Cuéntalo. No te cortes.
Dale a tu evento el brillo que se merece. Si no contemplas tu evento como el último estreno de Hollywood, es que te falta pasión en él. Tú preocúpate de organizarlo a la perfección, de traer a las principales estrellas, y déjanos a nosotros envolverlo de música y glamour. ¡Acción!
¿Cuántas veces no hemos sacado todo el provecho real de un producto porque no hemos entendido sus instrucciones? Déjate de dibujos abstractos o pasos complicados y muestra fácilmente cómo funciona tu producto o servicio con un vídeo descriptivo de su uso real. Recuerda que el producto es para ellos y pueden atascarse en aspectos que tú ni imaginabas.
Nuestros públicos y clientes opinan desde la libertad, sin ataduras de ningún tipo. ¿Qué hacemos cuando queremos hacer un viaje, encontrar un hotel o comprar un nuevo portátil? Buscamos opiniones, fuera del lenguaje corporativo de las marcas. Las opiniones nos sirven para mejorar, para mostrarnos transparentes y para llegar emocionalmente a través de experiencias reales. Deja que tus clientes hablen de ti.
Lo que no transmite, no llega. Sabemos que tu idea puede ser buena… ¡o muy buena! Pero los demás –organismos, instituciones, comunidad o público en general- tiene que hacerse una idea clara de qué es eso que bulle por tu cabeza. Haz que brille, que se convierta en una explosión de ideas y colores que quede en la retina de quien lo ve.
Hay personas que se lo merecen todo. Familiares, amigos, empleados, compañeros… El reconocimiento público a su labor, a su cariño, a su contribución, merece algo más que una comida… Hablamos de besos, abrazos u opiniones sinceras. Todo eso lo guardará en su memoria y nunca lo olvidará. Nosotros hacemos que pueda revivirlo una y mil veces. Padres, hijos, abuelos… el “poeta” que no salió de nuestra tierra pero que nosotros sí disfrutamos, la mujer que hizo de madre cuando la nuestra trabajaba, el conserje del colegio…